Proteger al motociclista
La exposición que tiene el conductor a los elementos como el aire o la lluvia, también inciden en los factores de seguridad al viajar en motocicleta.
Es así como, por ejemplo, por el contacto permanente con el frío y el viento, las manos van perdiendo la sensibilidad sobre el manillar de la moto y por lo tanto el control de su dirección.
Ya en algunos vehículos de gamas media y alta es posible encontrar sistemas de calefacción integrados en este elemento de la moto y que ayudan a mantener una temperatura en manos y brazos adecuada. Así se evita que se encalambren y la sensibilidad de las extremidades se reduzca a niveles en los que se haría peligrosa la manipulación del vehículo.
También los elementos de seguridad desarrollados para facilitar los desplazamientos en motocicleta, incluyen las facilidades de comunicación. Motocicletas con sistemas de bluetooth incorporados para evitar distracciones al contestar un teléfono celular, o sistemas similares incorporados a cascos, que también permiten cuando se viaja en grupo, la intercomunicación con los ocupantes de las otras motos que acompañan el viaje.
Un buen atuendo
Por supuesto, como elemento de protección y de seguridad activa, que entra a actuar en caso de un incidente en la vía, también están los trajes que el motociclista use para su labor. El casco, una prenda ineludible, siempre y cuando cumpla con las normas internacionales (DOT o Snell) de protección. Una chaqueta con buenos sistemas de protección en codos, hombros y región lumbar que resistan la abrasión. También unos guantes, ojalá con protecciones en "kevlar" o por lo menos con una alta resistencia al roce fuerte y que sean flexibles para permitir el buen contacto con el manillar del aparato.
También pantalones con protecciones en rodilla y ojalá botas.
Pero eso sí, aún con toda la tecnología posible, una motocicleta deja de ser segura cuando cae en las manos de un conductor poco previsivo e irresponsable en la vía. "La mejor tecnología de seguridad activa o pasiva en una moto está en la cabeza de quien está operando ese vehículo", señala Andrés Escobar.
La habilidad para operar estas máquinas, que solo se da con el tiempo, la responsabilidad en el cumplimiento de las normas viales y de movilidad, y la prudencia en la conducción, son elementos prioritarios más allá de contar con lo último en aditamentos de seguridad. "El exceso de confianza es el enemigo número uno del motociclista", agrega.
- Carol
- manuel macd
- juanBO
- edison lopez